DESCUBRE LEYENDAS

Legendario Literario Hispánico del siglo XIX

Proyecto I+D Ministerio de Economía y Competitividad FFI 2013-43241R

Publicación
Páginas sevillanas: Sucesos históricos, Personajes célebres, Monumentos notables, Tradiciones populares, Cuentos viejos, Leyendas y Curiosidades, 1894. Sevilla [s.n.] Imp. de E. Rasco, págs.135-138.
Acontecimientos
Personajes
Baltasar Alcázar, poeta
Enlaces

LOCALIZACIÓN

CALLE SANTA ANGELA DE LA CRUZ

Valoración Media: / 5

La casa de los Alcázares

«Las cosas que hizo este ilustre varón
viven por mi diligencia; porque siempre que le visitaba
escribía algo de lo que tenía guardado
en el tesoro de su prodigiosa memoria.» F. PACHECO.

 

— 135 Con el nombre de Alcázares[1] existe una calle en Sevilla, llamada en lo antiguo bicha de San Pedro, la cual es en su mayor parte recta, alegre y con buenos y cómodos edificios.

En esta calle existe una casa que nada de particular ofrece en su fachada, pero que es hermosa en su interior, y en ella nació en 1531 y vivió largos años el insigne poeta Baltasar de Alcázar.

La mencionada finca, ocupada hoy por la benéfica asociación de Hermanas de los pobres, perteneció desde el siglo XIV a la noble familia de Arias de Saavedra, siendo adquirida mucho tiempo después por el hidalgo D. Francisco Alcázar, que en unión de su esposa D. Leonor de Prado fundó un mayorazgo, que vino a disfrutar más tarde su hijo segundo D. Baltasar, gloria de las letras sevillanas.

— 136 — El edificio pasó en 1790 a la propiedad del Marqués de Camponuevo, y a la muerte de éste al convento de Santa Teresa, siendo adquirido hacia la mitad del presente siglo por los señores Marqueses de San Gil.

A pesar de las obras que en el interior de aquel local se han llevado a cabo en el transcurso de los tiempos, aún conserva un carácter marcadísimo de antigüedad, que fácilmente se echa de ver cuando se traspasan sus umbrales. En los magníficos jardines de esta casa se conserva todavía un árbol llamado el Mirto de Alcázar, cuya sombra es fama que se sentaba a componer muchas de sus poesías el festivo autor de La cena jocosa.

Nació Alcázar, como ya dijimos, en 1531, siendo destinado por su padre al servicio de las armas, y adquiriendo fama de entendido y valeroso guerrero junto al insigne D. Álvaro de Bazán, primer Marqués de Santa Cruz, cuyos memorables hechos son orgullo de la patria.

Retirado de la milicia, y después de haberse encontrado en gloriosos combates, Alcázar volvió Sevilla, y estableciendo aquí su residencia, contrajo matrimonio con una virtuosa dama muy elogiada por su hermosura. Los poderosos Duques de Alcalá hicieron al poeta Alcaide Mayor de sus propiedades, dispensándole grandes favores y teniéndolo a su servicio durante cerca de veinte años.—137—

En este largo periodo fue cuando Baltasar de Alcázar escribió casi todas sus composiciones, las cuales por desgracia aún no se han visto todas reunidas y coleccionadas con esmero, pues andan desparramadas en varios libros, sin que en ninguno pueda decirse que están completas.

Su poesía que más ha elogiado la crítica, y que es sin duda más popular que todas, es La cena jocosa, relación sencilla y espontánea, abundante en donaires y graciosas locuciones, que despierta el interés del lector y que puede servir como modelo de versificación natural y suelta.

 La afición que Baltasar de Alcázar tuvo por las bellas letras no fue menos que la que sintió siempre por la música y la pintura; tocaba con suma habilidad varios instrumentos, y también dibujaba, animado por su excelente amigo Francisco Pacheco, quien le retrató en su célebre colección de varones ilustres. Juan de la Cueva[2], Cervantes y el divino Herrera tributaron no pocos elogios a Baltasar de Alcázar, que vivió siempre muy estimado de cuantos le trataron y lleno de consideraciones por sus envidiables cualidades. Falleció el poeta en 1606, a la edad de setenta y seis años y en la misma casa donde vio la luz, dejando gratísima memoria en sus coetáneos y un nombre brillante e ilustre en las hispanas letras.

FUENTE

Chaves Rey, Manuel, Páginas sevillanas: Sucesos históricos, Personajes célebres, Monumentos notables, Tradiciones populares, Cuentos viejos, Leyendas y Curiosidades, 1894. Sevilla [s.n.] Imp. de E. Rasco, págs.135-138.

Edición: P.V.R.

Notas

 

[1] “Conviene aclarar que la calle Sor Ángela de la Cruz se llamaba antes calle Alcázares, y la actual calle Alcázares se llamaba calle Coliseo, precisamente por estar situada en ella la puerta principal de dicho teatro”. (J Mª de Mena, Historia de Sevilla, Plaza y Janés, 1995 p.155)